EDITORIAL: Edición Diciembre del 2006
Diciembre 2006,
mes de esperanza

Mes de diciembre, época de ilusiones y esperanzas para los niños, y para muchos adultos, en especial ahora que contamos con el nuevo Presidente del Ecuador. Ostentar este cargo debería ser un inmenso honor en estas épocas en que la crisis económica está presente en casi toda América del Sur. Si las actividades que desarrolló en campaña el flamante Presidente son lícitas y transparentes estos deben ser momentos de gloria a nivel familiar y personal, y no deberían ser momentos de desconcierto como le ha sucedido a nuestros anteriores representantes a través de los últimos 10 años, que en esta época martillean la mejor estrategia para darle el adecuado cargo político a cada uno de los inversionistas de campaña. Esta situación debe terminar y esperamos sea cierto que de ahora en adelante el Gobierno será el único que equilibradamente presentará la publicidad que realice cada candidato, para que de esta manera no lleguemos más a las situaciones que tanto daño a nivel político se han dado, donde aquellos que invierten más dinero sean los que triunfen.

Esperamos que con un Economista en el Poder las cosas puedan ser explicadas claramente a los ciudadanos y no se esconda tanta información como la de los años de 1999, en que "todos ellos" como entendidos de esta rama profesional no dieron a conocer anticipadamente al País el descalabro económico por el que tuvimos que pasar y que ocasionaron y "siguen ocasionando" la pérdida tantas vidas humanas que no resistieron el perder su dinero entregado a tanto banquero corrupto. Y es que las cosas parecen que siguen igual, ¿qué podemos decir de lo que nuevamente se presentó la semana anterior con el cierre del Banco de los Andes? ¿Quién o quiénes serán los culpables?

Se pueden aplicar mil formas de control para frenar la corrupción en nuestro querido Ecuador, pero lo que únicamente bastaría, sería que cada uno de los que ocupan los diferentes cargos públicos reflexione que ese puesto no se trata de una lotería para enriquecerse fácil y rápidamente, sino de una delegación para sacar de la pobreza a tantos ecuatorianos.

Se acaba el año 2006 con muchas alegrías y tristezas a cuesta, nos queda esperar que el año venidero sea realmente lleno de esperanzas y buenaventuranzas para cada ser humano. Que se terminen las migraciones, las mismas que ocasionan las separaciones de tantos niños de sus padres, la muerte de personas en manos de coyoteros. Que el desempleo no sea más el tema diario de los que se encuentran en cada lugar donde se entrega una hoja de vida y que la seguridad ciudadana se cumpla a cabalidad.

Que el año 2007 nos permita mejorar la situación económica, que gocemos de una excelente salud, de mucha estabilidad y de todo lo bueno que pueda obtener un hijo de Dios. ¡FELIZ NAVIDAD Y UN VENTUROSO AÑO NUEVO!

 

Dirección: Cdla. Bellavista MZ 72 V20. Av. Barcelona y J. Perrone G. * Telfs.: 04 4 220 28 05 - 04 4 220 94 05 * mail@oesteinformate.com